jueves 19 de enero de 2012

La reunión de las cebras.

Había un enorme movimiento en las sabanas, y manadas de cebras de Sudán, Etiopía, Kenia, Somalia, Namibia, iban llegando al lugar pautado para la reunión, el Parque Nacional Serengueti en Tanzania

Los niños miraban asombrados porque nunca jamás, habían visto tantas cebras juntas; no entendían a que se debía semejante alboroto, y aunque preguntaban a sus hermanos adolescentes –que se daban aires de importancia , dado que también iban a intervenir en el encuentro, no lograban sacarles una sola palabra, y cuando se dignaban contestarles les decían que eran muy chicos y no tenían mundo, y que por lo tanto no iban a entender nada.

Si se extendía la vista en distancia, solo se veía que seguían llegando cebras desde los cuatro puntos cardinales.

Se reunían en pequeños grupos intercambiando opiniones, y recibían alborozados a los nuevas manadas, que llegaban sin cesar.

Ya estaba fijada la fecha para la reunión, para la que solo faltaban dos días.Y todo el mundo corría a fin de organizarla lo mejor posible.

Fabinyam estaba armando el listado de oradores, dándole prioridad a quienes tenían mas experiencia, pero sin dejar de lado a los jóvenes. Todas las opiniones eran valiosas, dado que era un tema importantísimo el que iban a tratar, un tema largamente reflexionado,que primero nació en comentarios de los círculos familiares, después se extendió a manadas mas grandes, luego fue comunicándose entre los grupos, y ahora se había llegado a esta reunión donde era ya incontable el número de cebras presentes en el lugar.

Mientras esperaban que llegara la fecha, Cherima, una de las mas respetadas mujeres de la comunidad, había invitado a su casa a otras madres de familia,que acudieron presurosas. Hacía varias horas que Khelike, Madjiguene, Aken, Nehanda y Onyejiuwa, se ponían al día sobre las últimas noticias sociales, casamientos, nacimientos, viajes y otras novedades.

En tanto, las jovencitas Pukhazi, Soukeyna, Wandja, y Adidjaly que hacía mucho no se veían miraban con ojos lánguidos a los jóvenes machos, intentando llamar su atención; especialmente interesadas estaban en Chimbetu, Harifidy,Oluseyi y Wôlo.

Llegó finalmente la noche anterior a la del día fijado, y se reunieron en grupo para ultimar los detalles.

Con Fabinyam, colaboraba Chanyerai, y sus dos hijos Bombaashe y Kassounm
Por supuesto, que eran tantos que ese era el lugar ideal, por su gran extensión, y ya todos estaban allí en el Parque

Se decidió dar comienzo a la reunión.
Fabinyam y Chanjerai dieron lectura a la orden del día del tema a tratar, y comunicaron el listado de oradores; por una razón lógica, dado la enorme cantidad de cebras que se habían reunido se decidió que hablaran Kayode (Nigeria), Kuziva (Zimbabwe), Ndiaga (Senegal) Kayode(Nigeria) y Ndifor(Camerún)

Manifestó Kayode:
-De esta reunión debe salir la decisión que nos permita el resarcimiento de todo el daño que nos han hecho durante tanto tiempo.

Ndifor apoyando las palabras dichas por su compañero acotó:
- efectivamente, como todos Uds. saben, hace mas de siglo y medio que venimos sufriendo este atropello.

Agregó Kusiva:- En efecto, es una falta de respeto sin precedentes, y le peor es que a ellos les parece natural y que no están haciendo ningún daño. ¡pero bien que han sacado provecho gracias a nosotros, sin tenernos en cuenta en lo mas mínimo!

Se acercaron Ndiaga y Thabo al micrófono para invitar a Kassoum y a Macadou, los abogados, a fin de que les comunicaran que habían decidido respecto a la posibilidad de interponer demanda por daños y perjuicios, para el resarcimiento.

Fue Macadou quien dijo:
Iniciaremos una demanda, para que desde el año 1834 y hasta la fecha nos indemnicen hasta el último centavo, con intereses actualizados, por este robo que nos han hecho los humanos; desde luego serán sus descendientes, quienes deberán resarcirnos.

¡Y luego se irritan los hombres cuando alguien los plagia!

¡Nuestra paciencia se ha agotado, señores!

¡Mas de 150 años utilizando los pasos de cebra en todas las calles pavimentadas del MUNDO y hasta la fecha no hemos visto un centavo!


sábado 30 de julio de 2011

Mis palabras preferidas

Por favor, permiso,perdón,gracias.



Estas palabras que tantas veces olvidamos de usar y que son tan importantes, tan profundas, que nos acercan a los otros.



¿Por qué nos cuesta tanto decirlas?¿Cuándo aprenderemos que los demás NO tienen la culpa de nuestros problemas?¿Cuándo aprenderemos a que es maravilloso agradecer , ser amable?



Problemas por supuesto que tenemos todos, algunos mas, otros menos; cada vida tiene sus momentos buenos, y sus momentos malos. Ahora bien, habría que pensar si sabemos no solo disfrutar de los momentos positivos, sino si somos capaces de lograr que los momentos malos no nos conviertan en seres que casi, casi, se podrían llamar inadaptados sociales.



La vida no es como uno quiere, sino como es, pero lo que me parece que habría que analizar es si no podemos “tomarla de los cabellos” y no dejar pasar oportunidades, y si ella nos pone obstáculos, tratar de vencerlos; si nos da dolores, tratar de remontarlos; cuando nos da alegrías, disfrutarlas-



A veces me pregunto por qué la mayoría de las personas van por la vida con su carga de amargura. Si cada uno de nosotros empieza a decir ¡qué desgraciado soy! ¿por qué me pasa esto a mí? ¡no aguanto más! Inevitablemente nos pondremos peor; nos sentiremos mas tristes, mas desganados, nos dejaremos estar y la vida nos pasará literalmente por arriba.



En ocasiones me asombro de ver a algunas personas que realmente tienen problemas muy graves, como van saliendo adelante por su enorme espíritu de batalla -y también su indeclinable buen humor-, en tanto otros se dejan estar por inconvenientes casi superfluos.



Y volvemos entonces a las palabras que mencionaba mas arriba. ¿Es tan difícil ser cordial, agradecer, pedir disculpas, solicitar un permiso? Solo demanda unos instantes e inevitablemente se genera una conexión amable con el otro, aunque solo sea por unos instantes,tal como ocurre por ejemplo cuando se va en un ómnibus y se pide permiso para pasar y se agradece cuando ceden el paso. ¡Parece tan nimio! Pero no lo es, no. De pequeñas cosas está hecha la vida.

De pequeñas cosas que nos hacen ser mejores personas y estar en contacto con el prójimo, sea este cercano a nuestros afectos o no.



Y no olvidemos asimismo de ejercitar la sonrisa;no quiero significar con esto que estemos sonriendo las 24 horas del día, sino que no olvidemos de reír, de sonreír, de divertirnos, de aprender a reírnos de nosotros mismos.



Por eso, les pido:

Por favor, permiso, perdón, gracias.

domingo 15 de mayo de 2011

Tranvías




Por las calles del ensueño,
yo tomaba aquel tranvía,
lo recuerdo como un sueño
en que viajaba cada día.

Esos viajes traqueteando
serpeteando entre las vías
y en cada recorrido
por mas que se repetía,
veía un camino nuevo
y me llenaba de alegría.

!Qué importaba la tardanza
en llegar hasta el destino!
lo importante es que era bello
transitar esos caminos.

Recuerdo con nostalgia
sus asientos de madera,
y la figura del guarda
su infaltable boletera,
con la cual iba marcando
los boletos adquiridos,
que quedaban como señas
de ese viaje tan querido.

Hace mas de 40 años
lo han “desaparecido”
mas yo sé que hay tantos otros
como ha pasado conmigo
que lo llevan en su corazón
y jamás llega el olvido.

Como fue fiel compañero
mi adolescencia, mi infancia,
me niego rotundamente
a abandonar la nostalgia.

domingo 13 de febrero de 2011

Mis principios son mi religión

Desde mi mas tierna infancia, tuve un infinito afán de libertad, que jamás me abandonó; supe que habría muchos que no me entenderían, que se asombrarían, pero seguí adelante siempre.Toda mi vida he tratado de proyectarme hacia los otros en el respeto, en la dignidad, en los principios, por eso digo que ellos son mi religión.

Por supuesto, que esto tiene muchísimo que ver con la forma en que fui criada, la familia en la cual me formé; para mí la palabra empeñada es sagrada, si prometo algo lo cumplo, y si no lo hago es porque alguna circunstancia externa a mi voluntad me lo impide; mi palabra vale tanto como si hubiera puesto una firma para mí; por lo tanto si adquiero un compromiso, no lo olvido, no lo dejo de lado hasta que lo cumplo, así esto suponga sacrificios, dejar de lado cosas que me pueden ser beneficiosas, y todo lo que ello implica. ANTES está el cumplir la palabra empeñada.

No puedo convencerme –y creo que jamás lo haré- cuando escucho decir que todo el mundo tiene “su precio”;¿a qué se refiere esta frase? A que alguien salga a robar si necesita dinero, no lo tiene y lo hace porque tiene un hijo enfermo? Eso no es tener “precio”….

Hablo de “venderse”, venderse por bajeza, por comodidad, por inercia, lo cual es repugnante.Hace muy poco me dijeron que tendría que llevar como nombre “espíritu libre” porque eso me representaba

Verdaderamente me gratificó muchísimo ese comentario, me encantó, me sentí orgullosa y feliz.Es cierto que tengo un marcadísimo sentido de mi propia libertad e independencia, y es por esa razón que asimismo:

No me gusta que me digan lo que tengo que hacer.

No me gusta que me ordenen, aunque acepto que me sugieran-

No me gusta que me den consejos, que yo no he pedido; yo decido a quien,

cuando y por qué los pediría.

No me gusta la gente que hace gala permanente de mal humor.

No me gusta los que andan por este mundo haciendo daño

No me gusta la gente miserable de corazón(tampoco la otra)

Muchas veces –como supongo que le habrá pasado a muchos de Uds. en sus respectivos trabajos- durante mi actividad docente en los tres niveles, fui tentada a entrar en los asquerosos círculos de la corrupción, tratando de convencerme que entrara en las “componendas” porque eso iba a significar un sueldo muchísimo mejor para mí (digamos multiplicado por 6); al ir subiendo en la escala jerárquica se está cada vez mas cercano a la gente mas corrupta(mas arriba, mayor corrupción) y realmente los ofrecimientos eran muy jugosos, pero siempre a cambio de “conceder, mirar para otro lado, agachar la cabeza y obedecer” ante los mas CORRUPTOS.

Eso hubiera sido para mí VENDERME, TENER UN PRECIO si me hubiese dicho:“¿qué me importan mis principios? Los arrastro por el suelo, porque lo importante es que con este sueldo podré vivir muchísimo mejor”

Y ESO JAMÁS LO LOGRARON DE MÍ

No me pudieron convencer (claro que supongo que intentaban aquello de “no puedes con el enemigo? Pásalo a tus filas”)SER TRANSPARENTE, TENER PRINCIPIOS, SER DIGNO ES LA MEJOR BARRERA CONTRA LOS CORRUPTOS, QUE NO PUEDEN CON UNO.

Siempre he preferido dejar la piel en los alambres, pero ser una persona digna, que lleva en alto sus principios de vida, la dignidad, el respeto por uno mismo y por el otro. No hay que entregarse, no hay que venderse, no hay que agachar la cabeza ante los miserables.

ESA es la mejor bandera que flamea en mi alma y en mi corazón; la mejor herencia que me dejaron mis padres ¿hay alguna fortuna semejante?

sábado 27 de noviembre de 2010

Ser miserable de corazón

Elisa asistía a diario a misa, en tanto negaba su condición de abuela, al ocultar cuidadosamente que su hija había cometido el horrible "pecado" de ser una madre soltera.

lunes 8 de noviembre de 2010

Las tumbas

Llegó al cementerio a visitar la tumba de su madre, cuando lo sacó de su recogimiento una catarata de gritos e imprecaciones sumamente confusas.
Dirigió la vista buscando de dónde provenía aquel ruido, pero no se veía absolutamente a nadie; decidió entonces comenzar a caminar hacia el origen de los gritos.

Se acercaba cada vez mas al lugar, y distinguió muy claramente una voz que sobresalía gritando y reprochando y alguien que respondía muy quedamente.

Llegó ante dos tumbas; una magnífica, y otra pequeña, humilde, absolutamente insignificante, que solo tenía una cruz; de la habitación del primero salía un torrente de insultos, reprochándole a su vecino como había osado colocar sus huesos cerca de personaje tan importante ,rico e influyente como era él, que no estaba acostumbrado a que gente pobre, poco refinada, prescindible lo rozara siquiera.

Dijo entonces el de la pequeña tumba que no era él quien había decidido donde lo iban a enterrar, pero que dado que iban a compartir toda la eternidad, lo mejor era no reñir, porque allí estaban.

Un nuevo torrente de insultos salió de la tumba del poderoso, quien sintiendo que le faltaban el respeto, y acomodándose los huesos, (claro que tuvo que hacerlo solo, lo que lo enfureció aún mas) se dio vuelta, absolutamente seguro que al darle la espalda a su vecino demostraba su importancia, su clase, su dignidad.

martes 21 de septiembre de 2010

LAS LARGAS SECUELAS DE LA REPRESIÓN

Raúl jamás se recuperó de lo que había tenido que vivir cuando hizo su servicio militar obligatorio.


Durante el día él y sus compañeros eran sometidos a un adiestramiento intensivo y generalmnete de una crueldad sin límites, sometidos a humillaciones permanentes, porque así se “hace hombre, soldado”.


Si solo hubiera sido eso, sería hoy un recuerdo lejano, y quizá hasta alguna anécdota rondaría por sus labios. Pero a Raúl le tocó hacer el servicio militar en el año 78, y recordaba las veces que los subían al camión para "levantar a los subversivos", a quienes llevaban a los centros de detención, y luego de "obtener información" para que denunciaran a otros los trasladaban y los fusilaban.


En varias ocasiones se vió obligado con sus compañeros a ver cómo tiraban los cuerpos a una fosa común; todavía recuerda que en varias ocasiones le dió la sensación de que uno de los cuerpos se movía, pero pensó que si se lo decía a sus superiores, lo rematarían, y tal vez si no lo decía y realmente se había salvado, esa persona lograría escapar.


En uno de los francos, un fin de semana, se fue a pescar a Punta Lara, en las costas del Río de la Plata; de pronto escuchó el ruido de avionetas y se escondió entre los pastizales sobre el otro costado, donde estaba la selva marginal.
Desde allí, pudo observar cómo arrojaban cuerpos atados de pies y manos a las aguas del río. Pensó en varias ocasiones en denunciar lo que pasaba, pero ¿a quién dirigirse? Cómo hacer?Si sólo tenía 18 años... Quién lo iba a escuchar?


Siempre los amenazaban que no se les ocurriera abrir la boca y no dijeran nada sobre lo que sucedía, y les decían que eran patriotas porque estaban ayudando a limpiar el país.


Hoy Raúl tiene 52 años, es un hombre destruído, que armó su familia pero también la destruyó, roba dinero en las fiestas familiares a sus propios parientes, no puede dormir, perdió todos sus trabajos, y jamás ha podido superar aquellos momentos.