Loading...

Follow by Email

lunes, 23 de noviembre de 2009

La muñeca de Adela


La muñeca de Adela


En la ancha y vieja casa solariega, Adela camina por las galerías, arrastrando su muñeca de trapos.
Adela se siente muy chiquita en esa casa tan grande, una casa con tantas habitaciones, donde una larguísima galería se abre en tantas puertas.

Pero lo que sí le gusta, es ver la cocina a leña; le encanta observar como cocinan, aunque la echan a menudo de allí porque molesta; en realidad, parece que...Adela molesta en todas partes; de todos lados la echan; !claro! !quién va a quererla! !si está sola! sus papás hace mucho que murieron y como la hija de esta vecina del campo siempre la quiso y jugó con ella, le pidió a su madre que la dejara estar con ellos.

La mamá aceptó después de la insistencia de su hija Claudia, pero ahora está arrepentida, porque piensa que se ha "encaprichado" con la niña, y además, está preocupada porque teme que su hija se vuelva "tonta" ya que considera que Adela NO es una buena compañía ,no solo porque es estúpida, sino porque en el círculo social en que ellos se mueven, no es lógico que su hija,-!con el nivel que ellos tienen, por Dios!-juegue y comparta su tiempo con una "tontita"...

Las dos niñas tienen nueve años, pero la mente de Adela ha quedado "anclada" en los dos años porque tuvo meningitis;Claudia protege a Adela, la deja jugar con sus hermosas muñecas y todos sus juguetes; y la dueña de casa, cuando vienen visitas trata de que no la "vean"; y mientras Claudia no está, la maltrata; le pega, la amenaza, y Adela cuando Claudia vuelve de la escuela, llora y se refugia en su amiga...

Adela adora su muñequita de trapo, y la llama Da-dín; aunque Claudia se esfuerza en enseñarle a hablar mejor, su lenguaje es pobrísimo,y por mas que se esfuerza no logra que aprenda,pero con la característica lógica de los niños, intuye que el camino para ayudar a Adela es su muñequita, y la arrulla, le hace vestiditos y le enseña a Adela a que en su lenguaje casi de bebé, a cantarle una canción de cuna.

Adela se pasa horas en la tierra acunando a Da-din entre sus brazos; la madre de Claudia no pierde oportunidad en cuanto puede de maltratarla; le pega, la insulta, le quiere arrancar su muñeca, su mas preciado tesoro.

Adela no entiende cuando la echan de todas partes, vuelve, y vuelve, y vuelve una y otra vez, produciendo cada vez mas enojo en la dueña de casa, que cree que la niña se burla de ella; la mentalidad de la madre de Claudia es tan pobre y necia, y está tan enceguecida que no comprende las limitaciones de la pequeña; y mas intenta alejar a su hija de Adela, mas fuertes son los lazos que las unen.
Adela y su Da-din no se separan jamás; es "su" conexión con el mundo, su corazón, su boca, su cerebro...


Un día, un fatal día la deja unos minutos en su cunita(un cajoncito que armaron entre las dos amiguitas) y cuando vuelve a buscarla no la encuentra; la empieza a buscar enloquecida llorando; busca entonces a Claudia,para que la ayude, y comienzan a buscar por toda la casa, sin encontrarla; hasta que... en esa larga recorrida salen al patio de atrás y ven a la muñeca en una fogata adonde seguramente la ha arrojado la madre de Claudia.

Adela se arroja al fuego para rescatarla, pero Claudia se lo impide y ella misma quiere sacar a la muñeca del fuego; sus vestidos, vaporosos, hermosos, se incendian y grita desesperada;acude su madre que enloquecida quiere apagar el fuego que hace presa de los vestidos de su hija;Adela se limita a mirar, asustada, su entendimiento no le permite comprender exactamente que está sucediendo.

Claudia se está quemando, pero ha salvado los restos de la muñeca de Adela; así, con los vestidos en llamas, se acerca y le tiende la muñeca; en ese momento traen una frazada-que ha pedido a gritos la madre de Claudia mientras intentaba apagar en el cuerpo de su hija con sus manos- ,la envuelve en ella, y sube al auto para llevarla al hospital mas cercano,mientras grita insultos horribles a Adela, que la mira asustada.

--Adela queda sola en la casa, y recorre las largas habitaciones solitarias; el fuego, crece, crece, crece en el patio donde la madre de Claudia lo alimentó.

Adela que vió muchas veces a la madre de Claudia quemando el pasto seco, lleva manojos de paja que hay en un galpón, hacia las habitaciones; cuando ve que todas ellas están iluminadas por el color del fuego, sale al exterior de la casa a mirar el espectáculo de las llamas, mientras acuna a DA-din y palmotea feliz, cuando ve las largas lenguas de fuego que salen por los techos.

sábado, 14 de noviembre de 2009

El bebé de Josefina

Había logrado huir de donde la tenían encerrada!... al fin! al fin! y no eran mentiras que su hijo hubiera nacido muerto! se lo habían robado! y cuando ella comenzó a gritar, a llorar, a insultar, le dieron remedios para dormirla, pero cuando se despertó se acordaba perfectamente que le habían robado a su hijo!.

Su familia insistía en que el bebé había nacido muerto y que ella ni siquiera recordaba que había asistido al cementerio al sector de las tumbas de los "angelitos"... !su propia familia!

Y luego la llevaron al psicólogo, una y otra vez, no la dejaban un momento sola, la acompañaban a todos lados, y querían que aceptara algo que ella sabía que eran mentiras!!!! mentiras!!! mentiras!!!

Y finalmente la encerraron en el internado...!ella no estaba loca! pero se había escapado y estaba segurísima que iba a encontrar a su bebé...su bebé...su bebé...

Josefina comenzó a andar sin rumbo; observaba las casas al borde del camino; espiaba los movimientos de los niños en los jardines.... pero no...no veía a ningún bebé; así fueron pasando los días; dormía al raso, comenzó a tener hambre, sus ropas se fueron desgarrando, pero lo que tenía intacto, era su seguridad de que sí iba a encontrar a SU bebé,que le habían robado!.

Algunas veces robaba frutas de algunos árboles, y en lugares poblados, se ocultaba durante el día para que no la descubrieran y robaba comida de la basura...y seguía con su recorrido al atardecer, cuando observaba furtivamente que alguien se le acercaba, se escondía.

Llegó finalmente a otra ciudad y continuó su búsqueda, y de pronto!... observó por una ventana casi a ras del suelo un sótano, lo vió: Ahì estaba su bebé!....

Había una mesa de madera muy larga y herramientas extrañas sobre ella; el bebé parecía estar dormido... no veía muy bien...era el atardecer; debía tener cuidado, porque había dos hombres en la habitación!... esperaría que se fueran y entraría sin que la vieran...

Cuando los dos escultores salieron del taller Josefina entró, tomó la talla-aún en trabajo inconcluso- , se sentó en el suelo y comenzó a acunarlo mientras cantaba una canción de cuna, suave,suave,suave, con todo su amor...

Luego se levantó, la colocó cuidadosamente en su lugar, y salió.

Todos los atardeceres,cada vez mas andrajosa, demacrada, delgadísima, sucia, Josefina entraba a acunar su bebé, !que le habían robado! y lo mecía, le cantaba amorosamente, y todos los anocheceres escapaba sin que la vieran.

Un aciago día, los escultores volvieron al taller a buscar unas herramientas que habían olvidado ya que la talla estaba terminada, y al descubrir a Josefina con el Niño Jesús en brazos, comenzaron a forcejear con ella que, hecha una fiera, tomó una gubia e intentó clavársela en el brazo a uno de los escultores, el otro se la quitó, y en ese forcejeo la talla se deslizó y se hizo mil pedazos contra el suelo...

Los artistas salieron a buscar a la policía, para que sacaran la mendiga loca de dentro del taller.

Josefina se sentó en el suelo, juntó los pedazos de SU bebé,los abrazó amorosamente y reinició su canción de cuna,suave,suave,suave...

La abuela Catalina

Catalina reflexionaba en como había cambiado su vida, desde hacía seis meses. A sus 90 años seguìa tan lúcida como siempre, pero cada vez mas limitada en sus movimientos.

Vivía en una casa sumamente confortable, y era dueña de otra propiedad ; además había sido en sus años mozos una mujer con un "olfato" muy importante para multiplicar su dinero, por tanto había podido viajar por todo el mundo varias veces cosa que decidió dejar de hacer cuando tenía 75 años; gran lectora,dueña de una cultura exquisita, conocedora profunda de muchas de las ramas del arte, también dibujaba y pintaba maravillosamente.

Catalina era soltera, y adoraba a sus tres sobrinos, hijos de Alicia y Mario, sus dos hermanos, que ya habían muerto; para ella era lo mas maravilloso del mundo que vinieran a verla y permanecieran a su lado(claro que... solo lo hacían ahora que habían desaparecido sus padres, dado que sus dos hermanos -que emprendieron diversos negocios- en los cuales fracasaban siempre,porque no sabían invertir, ni dedicarle el tiempo ,sacrificio y esfuerzo necesario, no querían que fueran a visitarla).

Ella siempre "estaba" para prestarles el dinero una y otra vez, aunque tanto uno como otro,y sus respectivas parejas, solían decir que siempre habían fracasado porque se los "mezquinaba",y que se la pasaba "despilfarrando" el dinero que le había "tocado" y decían a los hijos que no hacìa falta que fueran a verla, porque era una egoìsta, y siempre se las había arreglado sola....

Los tres hermanos habìan recibido por partes iguales la herencia de los padres; sin embargo Catalina fue la única capaz de hacerla crecer y vivir mejor, mientras sus dos hermanos maladministraban o dilapidaban lo que les habìa tocad.

Es cierto que sus sobrinos venían a verla,pero también cada vez sus palabras eran - ¿me das dinero? y ella seguía entregando, entregando,entregando....; esto había sucedido hasta seis meses atràs; todos los dìas en su casa, dándole un beso , unas palabras y a continuación el pedido y el irse de inmediato.

Y de pronto... aquel accidente , un tonto resbalón que la hizo fracturarse la cadera.... fue operada, volviò a su casa.... y durante unas horas venía una señora a cuidarla ,solo durante un tiempo porque no querìa extraños junto a ella....
comenzó a llamar a sus sobrinos para que vinieran a visitarla, pero la respueta era - no puedo; - tengo compromisos, - mañana, tal vez....

Hasta que de pronto... su vecina-aún con sus ocupaciones,una familia, tres hijos-comenzó a venir todos los días a preguntarle si necesitaba algo ,que no dudara en llamarla, y muchas veces le hacía la comida (o la traía de su casa) y se quedaba a comer con ella.

Le dijo entonces a Catalina que estaría mas tranquila, si conectaran una campanilla o timbre uniendo las dos casas, así fuera la hora que fuera, si la necesitaba podría venir de inmediato.

Cuatro años transcurrieron así; en muchas ocasiones JOsefa se levantó a las tres de la mañana, porque Catalina no quería estar sola, -pero tampoco quería que viniera una acompañante terapéutica-; se estableció entre ellas una amistad muy, muy estrecha.

Un año después, una tarde Catalina mandó llamar a Josefa, y cuando esta llegó, había allí un escribano;Catalina la explicó que quería dejarle sus bienes ; Josefa se negó una y otra vez,pero finalmente la convencieron e hicieron las escrituras a nombre de la incondicional vecina y amiga.

El argumento para convencerla fue el siguiente: - quiero dejarte mis cosas, te quiero como una hermana, te ocupas de mí a toda hora, en todo momento... y si no hago esto ahora, cuando me muera, dirán que no estaba en mis cabales, -estoy segura que ese será el argumento- para anular mi último deseo, pero estoy lúcida absolutamente y no podrán lograrlo...

Los sobrinos le hablaban en rarísimas ocasiones por teléfono preguntándole -¿estás bien? y cuando ella les decía: - en realidad, extraño que no vengas a visitarme... casi no me puedo desplazar.... cada vez mas limitada...la respuesta siempre era: -no puedo, estoy ocupado/a, tengo obligaciones, tía, te mando un beso.

Cuatro años después Catalina murió, un 14 de abril por la mañana; Josefa fue la encargada de hacer los trámites ; en medio de su gran angustia, avisó a los sobrinos por teléfono, pero no logró ubicarlos, así que les dejó un mensaje; ellos no asistieron al velatorio ni al entierro.

Cuando el 16 de abril Josefa estaba en la casa -que ahora era suya-, llorando conmovida, pasando por los lugares donde tanto habían compartido, acariciando el sillón donde se sentaba la abuela, recordando el último libro que le había leído y que habían comentado después...sintió el llamador de la puerta.

Cuando abrió se "presentaron" dos de sus sobrinos :- somos los herederos de Catalina, venimos a ver que parte nos "toca" a cada uno de esta casa y ver que hacemos con ella, en tanto nuestra hermana ha ido a ver lo mismo en la otra propiedad...

Josefa solo atinó a decirles: - No, los bienes de Catalina ahora son míos.... -y les mostró las escrituras....

Iniciaron juicio por insania de la abuela, pero por supuesto, lo perdieron.

Hoy Josefa ha instalado en una de las propiedades de Catalina una pequeña galería de arte, donde da lugar a quienes así lo desean (y no tienen posibilidades de hacerlo en enormes espacios comerciales) para presentar sus primeras producciones.